Porque otras aplicaciones eran demasiado lentas. Piaf fue construido en Rust. El resultado inmediato es que es mucho mucho más rápido que otras aplicaciones de escritorio. Nuestra segunda razón es que al fundador le encanta correr en las montañas. ¿Por qué esperar frente a una pantalla a que Claude Code u otra IA compile código cuando podríamos estar corriendo en hermosos paisajes? Necesitábamos una aplicación móvil para aprovechar el tiempo precioso en nuestras vidas. Así que creamos Piaf para resolver este problema de una vez por todas.
La idea era simple: ¿qué pasaría si pudieras lanzar tus agentes de IA, salir a correr y volver para encontrar tu código listo? No más mirar barras de carga. No más esperar la compilación. Solo flujo puro e ininterrumpido.
Probamos docenas de enfoques antes de llegar a nuestra arquitectura actual. Rust nos dio la velocidad. Una interfaz nativa nos dio la fluidez. Y una mentalidad móvil primero nos dio la libertad que buscábamos.